Siempre los hermanitos Dianita de 10 años y Fabricio de 7 Vivian en una linda casa en el
campo.
Al regresar de la escuela se ponían a leer libros de historias
fantásticas.
A Fabricio le gustaban las aventuras de detectives, donde él imaginaba
que era siempre el héroe que resolvía los casos más complicados.
Dianita leía historias maravillosas, e imaginaba que ella era una
artista que tocaba violín, cantaba y pintaba.
Un día se pusieron a pensar en una maravillosa historia donde los dos
pudieran realizar sus gustos.
Fuertemente sonó como si tocaban la puerta de su casa… se asomaron los la ventana para saber quién
era y vieron a una jirafa que tocaba con su cabeza.
De inmediato Fabricio pensó que quizás era una aventura donde la jirafa
se había escapado de un zoológico lejano.
Dianita imagino que quizás era una jirafa bailarina de una escuela de
ballet de animales, que se había extraviado.
No querían abrirle por temor a que entrara a la casa y no pudieran
sacarla… así que pensaron en llamar a un experto veterinario… lo llamaron y el llego
muy rápido para ver si atrapaba a la jirafa…
Cuando llego, ya la jirafa se había ido, pero ahora era un elefante el
que caminaba por el bosque cercano a la casa.
Los niños le explicaron todo y el veterinario les contó que el payaso
de un viejo circo que pasaba por la ciudad, por descuido había dejado escapar a
los animales.
Les recomendó quedarse en casa para que no fuera peligroso mientras él
y sus empleados intentaba atrapar a los animales.
Volvieron a la sala a seguir leyendo pensando en nuevas aventuras, que
pudieran volverse una realidad.













